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En muchas ocasiones me han hecho esta pregunta, principalmente como docente, me piden que les “recomiende” algún alumno egresado para la gestión de su clínica. No es una decisión menor, si se considera que el correcto rol de un contador(a), va más allá de la de un simple “tenedor de libros” para efectos fiscales; debe ser un asesor. En efecto, la persona correcta puede ayudarlo en las decisiones de tipo financiera, administrativa, impositivas, fiscales, recursos humanos, e incluso sobre sus finanzas personales. En mi experiencia profesional, he visto como una decisión errónea le ha significado mayores costos o incluso problemas con las diversas instituciones fiscales, como el Servicio de Impuestos Internos.

No escatime en costos. El dicho que “lo barato cuesta caro” se aplica perfectamente en este tipo de decisiones. No busque el profesional más barato, ya que tiene altos niveles de riesgo de contratar a una persona que no tengas las calificaciones y realice prácticas poco ortodoxas para la realización de sus servicios. Créame, cada peso que invierta en un buen contador(a) se verá altamente recompensado. Recuerde que en nuestra legislación, por ejemplo la tributaria, cualquier falta o incluso situación dolosa (delitos) que él provoque en su contabilidad o con su documentación, usted será el único responsable.

Busque al alguien con experiencia en el área de salud. Pregunte y averigüe entre sus colegas, el contador(a) que usted necesita debe estar completamente familiarizado con la normativa contable y tributaria de su área. El buscar referencias entre sus pares puede facilitar en gran parte esta búsqueda. Ojo, en Chile, a diferencia de otros países Latinoamericanos, no existe la obligación de colegiarse, por ello, Google puede ser una herramienta poderosa para obtener información.

Certifique la idoneidad del profesional. En nuestra área se encuentran muchos “tenedores de libros” que se hacen llamar contadores, y son quienes hacen contabilidades (simples), sin darle un valor agregado que esta poderosa herramienta puede entregarle para la gestión de su clínica, y son quienes a la larga, le darán los mayores dolores de cabeza. Certifique que posea un título profesional de algún instituto de educación superior o universidad. Todo contador, además de dominar los aspectos contables, debe tener conocimiento en el área de ventas, finanzas, administración, fiscales (Normativa tributaria), como también en temas de legislación del recurso humano. Y por supuesto, ser un asesor que le de consejos útiles para el éxito de su clínica.

Siéntase cómodo con su contador(a). Esto no es algo trivial, usted le entregará información clave de su clínica, por lo tanto converse con él sobre las operaciones financieras, el personal que trabaja, etc., sienta que tiene afinidad con su forma de ser, valores y de trabajo. La comunicación que usted tenga con su contador, es vital para evitar problemas contables. Recuerdo que en el año 2012, el SII fiscalizó los pagos de impuesto adicional por publicidad mediante Google, y como funcionario del organismo fiscalizador me tocó conversar con contadores que, muy molestos, me contaban que sus clientes nunca le habían informado que pagaban dichos servicios.

No tema al cambio. Como ya he señalado, un contador no es un tema menor que permita ciertas concesiones. Ya sea por incompetencia profesional o simplemente porque no se lleva bien con él, no dude en buscar un reemplazante. Un contador es demasiado importante para el éxito de su clínica.

Busque un contador independiente. Busque un contador(a) que sea independiente, que no tenga un trabajo fijo en otra compañía. Esto se debe a que él debe estar a su disposición para la realización de los diversos trámites fiscales y no fiscales que necesite, tales como Municipalidades, tesorería, SII, Inspección del Trabajo, etc.

Finalmente, debe tener presente que un contador(a) no es un tenedor de libros, es alguien que es capaz de asesorarlo permanentemente en base a la información contable que el genera, como también asesorarlo en los diferentes aspectos financieros y laborales que su clínica requiere. El éxito, si bien nunca está asegurado, el contratar las personas correctas, le facilitarán alcanzarlo.